Enterramientos prehistóricos en Hungría

Nuevos detalles sobre la cultura Vatya descubiertos en un cementerio de la Edad del Bronce

El estudio de los restos humanos en un cementerio prehistórico de Hungría ha permitido a los investigadores obtener información sobre las prácticas matrimoniales y funerarias de la cultura Vatya, un pueblo de la Edad del Bronce

Tumba 241 cultura Vatya

Foto: CAVAZZUTI ET AL, 2021, PLOS ONE (CC-BY 4.0, HTTPS://CREATIVECOMMONS.ORG/LICENSES/BY/4.0/)

El estudio de un cementerio de urnas perteneciente a la cultura Vatya, que se desarrolló en Hungría durante la Edad del Bronce, ha permitido obtener diversos indicios sobre las prácticas matrimoniales y funerarias de esta comunidad. Entre las sepulturas hay una en particular, perteneciente a una mujer de la élite, que ha llamado la atención de los investigadores por diversos motivos.

El campo de urnas de Szigetszentmiklós-Ürgehegy es uno de los cementerios más grandes de la Edad del Bronce Medio en Hungría y se encuentra a pocos kilómetros de la capital, Budapest. Alberga 29 sepulturas, 26 de las cuales son cremaciones, lo que apunta a que esta era la práctica funeraria predominante en la cultura Vatya, aunque se desconoce por qué motivo las 3 restantes son inhumaciones. Una sepultura en particular es muy distinta al resto por diversos motivos.

Ajuar funerario de la mujer encontrada en la tumba 241

Ajuar funerario de la mujer encontrada en la tumba 241

Foto: CAVAZZUTI ET AL, 2021, PLOS ONE (CC-BY 4.0, HTTPS://CREATIVECOMMONS.ORG/LICENSES/BY/4.0/)

La primera razón es que, al contrario que las demás, esta urna contiene los restos -huesos y cenizas- de tres individuos: una mujer de entre 25 y 35 años y dos fetos, que los investigadores señalan como sus mellizos nonatos, lo que podría ser un indicador de que la mujer murió a causa de complicaciones en el embarazo o de un parto prematuro. El segundo motivo de interés es que, a partir del análisis comparativo de isótopos de estroncio, se ha determinado que procedía de otra comunidad, lo cual apunta a que las élites “importaban” a sus esposas desde otras zonas, tal vez para forjar alianzas con otros grupos. El tercer motivo de estudio es el ajuar funerario de la mujer, compuesto por un collar de bronce, un anillo de oro para el cabello y dos agujas de hueso -una de las cuales, según el estudio, procede de una zona alejada de la comunidad-, todos ellos objetos típicos de las culturas de la cuenca del Danubio durante la Edad del Bronce.

El hecho de que esta mujer sea el único individuo del cementerio que parece proceder de fuera de la comunidad lleva a los investigadores a la conclusión de que la cultura Vatya era fundamentalmente patrilocal -es decir, que las mujeres al casarse se trasladaban a la residencia de su marido- y que practicaba una limitada exogamia -el matrimonio con individuos de fuera de la comunidad-, seguramente una práctica reservada a las élites para forjar alianzas o treguas con otros grupos.