Libros del mes

6 lecturas imprescindibles sobre el pasado de la humanidad

Compilación de libros sobre historia escritos por expertos en la materia

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Novela histórica

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"El Primer Senador de Roma", de Juan Torres Zalba

Poco más de cinco años de la historia de la República romana, entre 152 a.C. y la primavera de 146 a.C., forman la materia de esta extensa novela histórica de sólida arquitectura que sigue la ordenada estructura de los anales consulares. La intriga está presidida por la célebre frase atribuida por la tradición a Catón el Censor, Carthago delenda est, «Cartago debe ser destruida», que funciona como previsible leitmotiv de una novela histórica que satisface debidamente las dos facetas inherentes al género: la solvencia histórica y la trama narrativa literaria.

Por un lado, gracias a una intensa labor documental bien afianzada sobre las fuentes clásicas, el autor expone muy bien el funcionamiento institucional, las facciones políticas, los avatares militares y la vida cotidiana de la Roma de Entonces. Sobre todo, reproduce un discurso imbuido de los valores aristocráticos y de los convencionalismos de la moral tradicional romana. Por el otro, como novelista el autor logra crear formas a partir de las cenizas de una historia poco prolija en datos. Sus personajes se rigen por móviles sociales republicanos, son peones de los intereses gentilicios familiares o rehenes de los intereses políticos de las facciones y de las inquietudes militares, sin perder su naturaleza humana, sus veleidades y sus debilidades. Adquieren corpórea realidad más allá de los estereotipos históricos. Torres Zalba novela así de manera solvente y dinámica la destrucción de Cartago a manos del gran líder romano Escipión Emiliano.

Novela histórica

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"El Saqueo de Roma", de Pedro Santamaría

Tras el éxito de Godos, Pedro Santamaría nos transporta de nuevo a la Roma de finales del siglo IV y principios del siglo V con su nueva novela, El saqueo de Roma. El autor convierte a algunas de las figuras históricas más importantes del momento en protagonistas de su libro: Flavio Estilicón, el hombre más poderoso de Roma, los emperadores de Oriente y Occidente, Arcadio y Honorio, y el caudillo de los godos en Tracia, Alarico. Éste, considerando que su pueblo ya ha sufrido bastantes humillaciones a manos de Roma, se dirige a Constantinopla a reclamar sus derechos al emperador de Oriente, Arcadio, saqueando Grecia por el camino. Al final, sin haber logrado satisfacer sus reclamaciones, Alarico pone sitio a Roma, la capital del Imperio de Occidente.

El largo viaje hasta Roma se verá salpicado por numerosas intrigas palaciegas y políticas, batallas e historias de amor, como la de Ataúlfo, primo de Alarico (y a partir de 410 sus sucesor), y la princesa Gala Placidia, hermana del emperador Honorio. Al final, Roma es saqueada por los godos. «Atardecía cuando ante la atenta mirada de Ataúlfo empezó a arder la basílica Julia, el gran edificio fundado por Julio César, sede de tribunales y corazón palpitante del comercio en Roma...». El saqueo marca el final de las más de quinientas páginas de una novela trepidante, bien documentada y que ofrece un completo fresco de uno de los momentos más convulsos de la historia.

"Un Pirata Contra el Capital", de Steven Johnson

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"Un Pirata Contra el Capital", de Steven Johnson

El nuevo libro de Steven Johnson –autor del exitoso El mapa fantasma, sobre la epidemia de cólera de 1854– está centrado en un pirata inglés de finales del siglo XVII, Henry Every. En 1695, en una correría por el océano Índico, Every dio el golpe soñado por los corsarios de todas las épocas, al capturar un barco del Gran Mogol de la India que le reportó un botín equivalente a 20 millones de euros, «uno de los robos más lucrativos de la historia de la delincuencia». Ante la humillación de este ataque pirata, el Imperio mogol quiso vengarse sobre la Compañía inglesa de las Indias orientales, que había comenzado a asentarse en el país, la cual reaccionó lanzando una persecución contra el corsario.

Este episodio curioso y poco conocido de la historia de la piratería sirve a Johnson de punto de partida para un provocativo ensayo de «historia global». Johnson muestra cómo la reacción de la Compañía inglesa de las Indias orientales fue el inicio del dominio británico sobre el océano Índico y luego sobre el subcontinente indio. También marcó una etapa fundacional en el papel de los medios de comunicación, en la lucha contra el «terrorismo» y en la expansión del capitalismo colonial. Para el autor, el ataque pirata de 1695 cambió el curso de la historia universal, como «alguien que enciende una cerilla que provoca un incendio en el planeta entero». Una tesis que parecerá a algunos lectores un tanto aventurada, pero que tiene la virtud de hacernos ver con otros ojos el mundo de finales del siglo XVII. 

"El Señor de los Mares", de Luis Mollá

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"El Señor de los Mares", de Luis Mollá

Entre los grandes almirantes que hicieron de Felipe II dueño de los mares destaca don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz. Su actividad se desarrolló primero en el Mediterráneo, donde luchó contra piratas berberiscos e ingleses y contra los otomanos en Lepanto. Luego participó en la conquista de Portugal y las campañas que siguieron, como la de las Azores. Esta biografía levemente novelada, por un autor que es capitán de navío de la Armada, es una síntesis muy recomendable de una carrera militar que marcó su tiempo.

"Los Últimos Tercios", de Davide Maffi

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"Los Últimos Tercios", de Davide Maffi

Largos años de investigación en los archivos han hecho ver al historiador italiano Davide Maffi que la idea común del declive militar español durante el reinado de Carlos II no es otra cosa que un mito. Así lo demuestra en este libro con datos inapelables. Los Habsburgo españoles mantuvieron hasta el final su capacidad de movilización de hombres, su caballería fue la más respetada de Europa, y sus ingenieros militares, aunque menos numerosos que los franceses, no por ello eran desdeñables. Maffi refuta igualmente la tesis de que la preferencia por mandos nobiliarios provocó una pérdida de profesionalidad y eficacia; al contrario, «el ejército en tiempos de Carlos II no había perdido en absoluto su espíritu militar y, junto con un grupo de cortesanos inútiles y vagos y de títulos sin experiencia, continuó formando verdaderos profesionales de la milicia».

"La Torre Maldita", de Roger Crowley

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"La Torre Maldita", de Roger Crowley

Tras sus libros sobre asedio de Malta y la  conquista otomana de Constantinopla, el historiador británico Roger Crowley escribe un nuevo capítulo de las guerras entre cristianos y musulmanes en el Mediterráneo: la caída del último baluarte de los cruzados en Tierra Santa, San Juan de Acre, en 1291. El método es el mismo que en sus obras anteriores: a partir de la lectura directa de las fuentes originales, escasas en número para este episodio, pero de gran riqueza documental y literaria, Crowley construye una narración con generosas dosis de dramatismo, pero manteniendo siempre un total rigor documental y una visión imparcial.

El lector encontrará escenas con el colorido, las palabras y hasta los sonidos de la época: «En las murallas, los defensores esperaron a que el enemigo estuviera a tiro con los trabuquetes y ballestas cargados y una gran cantidad de rocas, virotes de ballesta y flechas listos para usarse; los vecinos de la ciudad se encontraban en los tejados de sus casas, listos para hacer llover piedras, y guarnecían las barricadas de madera que cerraban las calles. El patriarca exhortaba incansablemente a los defensores a resistir en nombre de Cristo: “¡Rodéanos con tu inexpugnable muralla, oh Señor, y protégenos con tus armas!”. Las campanas de las iglesias de la ciudad tocaban a rebato».

El horror de la guerra

Avezado historiador militar, Crowley describe con precisión el impacto de las armas: los enjambres de flechas emplumadas lanzadas por los mamelucos, las catapultas de gran tamaño, o el «fuego griego», una terrible granada capaz de abrasar en pocos segundos a un hombre: «Primero, se le quemó el rostro y luego todo su cuerpo. Ardió como un caldero de brea y murió allí mismo», decía un testigo. Crowley relata la lucha en los baluartes, como la Torre Maldita, pero también las minas y contraminas excavadas en el subsuelo o las salidas por sorpresa de los sitiados. Sin necesidad de recreación literaria, nos hace sentir el drama y el horror del conflicto y muestra cómo la guerra medieval se movía entre la generosidad y el fanatismo, entre las grandes gestas individuales y las rencillas y traiciones más mezquinas.

Para saber más

El libro de los muertos de Djehuty: un libro para la eternidad

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Este artículo pertenece al número 202 de la revista Historia National Geographic.